4/14/2012

El recuerdo más cercano

 Solo hace algún tiempo que soy consiente de lo que vivo, de lo que pienso, de lo que hago...

 No sé  hablar muy bien y no sé escribir, pero entiendo las cosas perfectamente; de tal manera que solo hago lo que me apetece: Si me dicen que lleve la escoba, respondo:

 -¿Qué?

 Pero si, por el contrario, me dicen que traiga las patatas, las llevo encantado, ya que sé que me darán un buen puñado.

 Lo que más me gusta hacer es enfadar a mi sobrina, ya que cada vez que grito, mi madre la riñe; pero yo también la ayudo: traigo las cosas para que vaya a buscarlas, le doy los delantales para que no se manchen mientras cocinan, e intento hacer caso a la hora de la ducha.

 Con la que más me divierto, como he dicho antes, es con mi sobrina; pero está claro que le gusta mucho pasearme. Cuando llega mi padre, me subo al coche para que me lleve a algún sitio.

 Los médicos cometieron un error, pero si no lo hubieran cometido yo no tendría tanta diversión; aunque es cierto que a lo mejor estaría casado y tendría hijos, pero no pudo ser. Como se suele decir, cada persona es un mundo, y el mío depende de los que están a mi alrededor, ya que ellos son los que hacen mi mundo: mi forma de vestir, mi peinado...

 Sí, es cierto que mi recuerdo más cercano es triste, pero todos ayudan a que sea como siempre. Tengo muy buena memoria, y mucha cara dura, pero eso no cambia nada, todos tenemos una cosilla buena y otra mala, supuestamente, o lo que es lo mismo: el yin y el yang.

 Las personas solo te ven como un monstruo, excepto los que saben que eso es cierto. Una deficiencia es solo una parte de mí, si no la tuviera, no sería yo, pero para los demás es un defecto. Para mi, todo el mundo es igual, les guste o no... ¿o no es verdad?

 Fue duro acostumbrarme a esta nueva vida, mis piernas ahora es una silla de ruedas. Gracias al ánimo y el empeño de toda la gente que me rodeaba y me quería, conseguí salir por la vida.

 Habían hecho muchas cosas por mí y ahora llegaba el momento de poder hacer algo por los demás.

 Más que las palabras, son los hecho y el mejor ejemplo que podía dar era mi presencia: la realidad de lo que ahora me estaba tocando vivir por una imprudencia y que otros ni siquiera han podido contarlo.

 Cada día has más oportunidades pero aún así hay muy pocas. Y es que el mundo tiene muchas cosas negativas y una de ellas es creer que no todos somos iguales. Mis sentimiento lo son. ¿No es eso suficiente?





(Dedicado a una amiga, a la cual quiero un montón : Eva Pascual)

No hay comentarios:

Publicar un comentario